martes, 11 de marzo de 2014

Levantamiento del velo corporativo


Conforme lo dejamos expresado en la entrada anterior, el velo corporativo como principio de derecho societario, genera que no haya relación entre las deudas sociales del ente societario y el patrimonio personal de los socios, no obstante y como lo señalamos anteriormente, dicha premisa no es absoluta, porque en la legislación nacional previendose la necesidad de regular excepciones a la regla de la limitación de responsabilidad con el fin de evitar el fraude a la ley o de sancionar la comisión de ilícitos por parte de quienes pretenden protegerse en dicho efecto, se han previsto casos en que  puede operar el levantamiento del velo corporativo.  

Unos de los ejemplos más representativos, es el estipulado en el artículo 44 de la ley 190 de 1995, (Estatuto Anticorrupción), que señala: “Las autoridades judiciales podrán levantar el velo corporativo de las personas jurídicas cuando fuere necesario determinar el verdadero beneficiario de las actividades adelantadas por ésta”.

En materia de servicios públicos, la ley 142 de 1994, en relación con el tema que se trata señaló: Artículo 37 “Desestimación de la personalidad interpuesta. Para los efectos de analizar la legalidad de los actos y contratos de las empresas de servicios públicos, de las comisiones de regulación, de la Superintendencia y de las demás personas a las que esta Ley crea incompatibilidades o inhabilidades, debe tenerse en cuenta quiénes son, sustancialmente, los beneficiarios reales de ellos, y no solamente las personas que formalmente los dictan o celebran. Por consiguiente, las autoridades administrativas y judiciales harán prevalecer el resultado jurídico que se obtenga al considerar el beneficiario real, sin perjuicio del derecho de las personas de probar que actúan en procura de intereses propios, y no para hacer fraude a la ley”.

En relación con el ambito impositivo, la ley 1607 de 2012, en la cual se estableció la última reforma tributaria, el artículo 137, que adición el artículo 794-1 del Estatuto Tributario, señaló: Desestimación de la personalidad jurídica. Cuando se utilice una o varias sociedades de cualquier tipo con el propósito de defraudar a la administración tributaria o de manera abusiva como mecanismo de evasión fiscal, el o los accionistas que hubiere realizado, participado o facilitado los actos de defraudación o abuso de la personalidad jurídica de la sociedad, responderán solidariamente ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales por las obligaciones nacidas de tales actos y por los perjuicios causados.

La declaratoria de nulidad de los actos de defraudación o abuso, así como la acción de indemnización de los posibles perjuicios que se deriven de los actos respectivos serán de competencia de la Superintendencia de Sociedades, mediante el procedimiento verbal sumario.

El Director Nacional de los Impuestos y Aduanas tendrá legitimación para iniciar la acción de que trata el presente artículo. Así mismo, podrá delegar en el funcionario o funcionarios de la DIAN que estime necesarios para que presenten la demanda correspondiente e impulsen el proceso mediante las actuaciones a que haya lugar.


En cualquier caso en que la DIAN tenga indicios de la existencia de una defraudación fiscal para la cual se hubiere empleado una o varias sociedades, solicitará y practicará las pruebas a que haya lugar, de manera tal que pueda iniciarse la demanda de desestimación de la personalidad jurídica correspondiente. Dichas pruebas pueden ser controvertidas por los contribuyentes en los plazos y dentro de los procedimientos establecidos en la ley para tal efecto.

En los términos del artículo 590 del Código General del Proceso, admitida la demanda el Superintendente podrá decretar, de oficio o a petición de la DIAN, todas las medidas cautelares que considere pertinentes.

Estos son los principales ejemplos que ha consgradado la legislación nacional en materia de levantamiento del velo societario, y sobre la misma las Altas cortes se han pronunciado jurisprudencialmente dando viabilidad a la misma, ya que si los accionistas de una sociedad, utilizan la misma con la intención de defraudar los intereses de terceros mediante actuaciones maliciosas, desleales o deshonestas, es posible levantar el velo corporativo para que los mismos respondan con su propio patrimonio.

Por lo anterior es dable conluir, que si bien en las sociedades de capital existe la garantía que se responde hasta por el monto de los aportes, ello no quiere decir que si la sociedad se crea o se desvía en sus fines, es posible que los asociados puedan responder con su propio patrimonio, por lo que es necesario prevenir a los asociados que además del fin lucrativo que une a los miembros de un ente societario, es su responsabilidad actuar con lealtad, honestidad, trasparencia en sus relaciones con los terceros que contratan con la sociedad.

Si requiere información adicional, solicite asesoría en el chat de ayuda en línea en www.gestionlegalcolombia.com